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Publicado: 12/02/2018
El largo camino que tuvo El Mochica de Doña Fresia
Hace más de 25 años que su creadora pone la sazón y el ojo emprendedor en, ahora, sus tres restaurantes.
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Los platos de estos restaurantes, poseen un sabor incomparable.

Trujillo. A lo largo de toda su vida, Fresia León Cornelio ha conocido el arduo trabajo y por supuesto, la buena cocina que la ha llevado a que su nombre sea referente de una marca que empresarios, profesionales y políticos siguen.


Acompañada de su hijo, Francisco Ñique, recuerda los grandes banquetes que le encargaban los militantes apristas para Víctor Raúl Haya de la Torre. Con los años, nos dice doña Fresia, ella misma se encargaba de prepararle agasajos en su vivienda.


“Víctor Raúl era amigo mío y muy allegado a mi primo hermano Ricardo Ñique Cornelio, que radicaba en Italia. Ellos allá se juntaban y compartían el gusto por la cocina y nosotros esperábamos la llegada de Víctor Raúl que nos traía las cartas de mi primo… Él venía y era recibido con banda…”, dice Fresia León.


En sus recuerdos, la mochera habla de esos inicios, de las motivaciones que tuvo para apresurar sus decisiones y montar los proyectos  que hoy tienen el éxito asegurado.


“En el año 92, el gobierno de Fujimori dio el paquetazo y una de las principales alzas fue el de la gasolina que subió 10 veces más su precio. Con ese panorama, mis clientes en Moche disminuyeron considerablemente. Imagínese, yo con todo mi personal, con deudas adquiridas, sin ingresos y con egresos de 5 hijos que estudiaban en Lima, en universidades y academias bajo mi responsabilidad y sola, qué hacía”, recuerda.


Fue entonces, que llamó a su hijo mayor, Francisco para que retorne de su estadía en Lima y juntos visiten un local donde funcionaba antes el colegio Liceo Trujillo.


Para entonces, interviene doña Fresia, “no tenía más dinero, pero sí al personal al que yo había enseñado y que me era leal, hasta ahorita; entonces empecé a trabajar y fue el 29 de agosto del 92 que abrimos las instalaciones con el matrimonio de Carlos Acosta, dueño de El Mirador”.


Posteriormente, compraron lo que era Rústica y entonces ambos ambientes se unieron; sin embargo, pese a los problemas que han tenido, doña Fresia nos manifiesta su añoranza de levantar y hacer un gran proyecto en aquel local, del jirón Bolívar. Mientras tanto, está satisfecha con lo que viene logrando con esta cadena de restaurantes El Mochica de Doña Fresia.